9.2.06

Yoga

Yoga es un proceso sutil. No se trata de gimnasia ni control mental. No hay un énfasis en la estética muscular ni en el acondicionamiento aeróbico cardiovascular. Entonces la pregunta es: ¿para que sirve? ¿cuál es la finalidad de este entrenamiento? Lo primero es comprender que el yoga es una disciplina que forma parte de la cultura védica de la India; un país ancestral y extraordinariamente rico en tecnologías y sistemas espirituales que buscan la auntorealización del ser humano. Eso marca una diferencia enorme entre el yoga y las disciplinas o deportes occidentales, todas provenientes de los antiguos entrenamientos para la guerra: griegos, romanos, celtas, germanos, etc. Lógicamente las gimnasias basadas en el arte del combate o actualmente en la necesidad de lograr una cierta estética física, impuesta culturalmente a través de los medios de comunicación desde patrones de la moda. Esos criterios arbitrarios y superficiales nada tiene que ver con la antigua ciencia del yoga y su objetivo de brindarnos salud natural y paz espiritual. El fundamento del yoga no está en el cuerpo ni en su fisiología mecánica sino en la energía vital. Hay todo un conocimiento ancestral de cómo la vitalidad se distribuye por el organismo y de cómo esta ciencia busca despertar todo nuestro potencial dormido de vitalidad e inteligencia.
Pero si además, queremos encontrar beneficios más concretos en este camino, estos también existen. Como dije antes, no es la estética muscular el objetivo del yoga, si no estimular el buen funcionamiento de los órganos internos del cuerpo y especialmente activar el metabolismo y la homeostasis. El metabolismo implica dos procesos que son: catabolismo o eliminación de las células viejas y anabolismo o producción de las células nuevas. Este proceso de renovación es constante y las posturas del yoga asanas y los ejercicios de respiración, van directamente en beneficio de estos procesos. Así como también ayuda a la homeostasis que es la propia capacidad del organismo para autoequilibrarse entre las diferentes circunstancias de cambios e imprevistos que el cuerpo debe enfrentar. En cuanto a los organos internos, estos por causa de la mala alimentación, y de las permanentes tensiones y malos hábitos se van volviendo perezosos y desarrollando sus funciones de manera deficiente, lo cual provoca constantes malestares e incomodidad como  problemas de constipación, agotamiento, mala irrigación del cerebro, jaquecas, etc. En esta situación el yoga también resulta altamente efectivo para normalizar todas las funciones corporales y sentir un bienestar permanente y estable, en el cuerpo y en la mente.

1 Comments:

At 8:25 a. m., Blogger Maurizio said...

Disculpe: no hablo castellano, solo un poco, lo bastante por entiender lo que tu escribe. Yo soy italiano y practico el budismo de Nichiren Daishonin e de la Soka Gakkai. Me gusta mucho el tu blog, y me parece que tenemos una sorprendente identitad de interes. Muchas Gracias y desculpe mi espanol.

Maurizio

 

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